
EL OLVIDO, Y SUJETOS AL REGATEO, SOBREVIVEN ARTESANOS DE PALMA DE OAXACA EN ESTE DOMINGO DE RAMOS
Originarios de Zapotitlán Palmas, en la mixteca de Oaxaca Alfredo y sus hijos viajan 5 horas para estar en el atrio de la catedral metropolitana donde viven de sus artesanías tradicionales, que persisten, sobreviven pese al regateoEllos desde niños, de los tiernos años, aprende a elaborar con sus manos las tradicionales cruces de palma, coronas de cucharilla y otras figuras para la celebración católica del Domingo de Ramos.
En su comunidad, las artesanías de palma han perdido auge, ante otras que prefieren coleccionistas y empresas de marketing, las que con elaborados con maderas, barro y telares.
Pero ya casi nadie quiere una artesanía de palma, en ocasiones, algunos han incursionado en realizar coronas navideñas que han levantado las ventas, pero eso solo en el mes de diciembre.
Don Alfredo de 56 años y sus hijos y su hermano Pedro, de 42 años, desde las 3 de la mañana salen de su rancho para abordar una camioneta pasajera que los traslada de la capital oaxaqueña.
Antes participaron en la recolección de las palomas, las cucharillas de maguey y el trigo que van tomando forma en las figuras asociadas a la festividad que hacen con la habilidad de sus manos con fibras naturales
.En cada pieza van el trabajo físico para ir al campo, el traslado, la destreza de los artesanos para crear las figuras y todos los demás elementos que dan valor a la artesanía.
Algunos de ellos se lucen hacen figuras altamente elaboradas sin embargo, el costo económico por mantener viva está tradición no siempre se recupera en las ventas, por que cada pieza de 100 pesos se termina en 70 pesos , y la gente que llega y compra quiere algo de 20 pesos.
A don Alfredo le duele un riñón, y sus piernas, pero aun si tiene que estar en cuchillas en una sillita pequeña sentado frente a la iglesia trabajando en sus artesanías
El, espera que esta temporada pueda sacar para tratar su enfermedad, pero su hija quiere ir a la preparatoria y ello le va costar.Este domingo, la familia permaneció a los pies de la catedral metropolitana de Oaxaca, dónde ofrecían las cruces y otras figuras para la celebración católica del Domingo de Ramos, que recuerda la entrada triunfal de Jesús.
Además de la labor en el campo y en la comunidad, cada artesano cuenta que tiene que gastar mil pesos en pasajes desde Zapotitlán hasta la ciudad de Oaxaca. Ya aquí, y a falta de un lugar al cual llegar, duermen a la intemperie. Otros gastos que se suman son los de las comidas y el servicio de sanitario. y espera sacar de ganancia al menos 700 a 800 pesos.

