
Solo fortaleciendo la justicia habrá orden y paz en Mexico, presidenta del TSJo Erika Maria Rodriguez.
En la judicatura oaxaqueña entendemos que la justicia no es solamente un sistema de normas sino un instrumento que nos sirve para reconstruir y transformar el tejido social, nos sirve para mantener el orden y la paz», señaló la magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, Erika María Rodríguez, al inaugurar este jueves el «Foro Nacional sobre la implementación del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares. Avances y Coyunturas. ¿Estamos listos para su implementación?»
Organizado por el Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, el encuentro se realiza los días 9 y 10 de abril en la capital oaxaqueña.
La magistrada presidenta señaló que la entrada en vigor del nuevo Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares, prevista para dentro de un año, representa una evolución en los sistemas jurídicos y «trasciende la manera en que entendemos y aplicamos el derecho».
El nuevo código, dijo, «trae una transformación, trae cambios a las bases metodologías y sobre todo a los principios filosóficos en los que nos hemos formado».
Rodríguez reconoció que el sistema actual implica procesos largos, complejos y muchas veces alejado de las expectativas sociales y de los intereses de las personas involucradas en los procesos.
«De ahí que la nueva metodología plantea un acceso a la justicia ágil, cercano a las personas, basado en audiencias en las que la oralidad, el respeto a los derechos fundamentales y la brevedad del procedimiento son el eje rector».
La entrada en vigor del código también exige colocar como el centro de los derechos a las personas, especialmente a aquellas que tienen una situación de vulnerabilidad: mujeres, niñas, niños, adolescentes, personas con discapacidad, personas integrantes de las comunidades indígenas y afrodescendientes, entre otras, expresó la magistrada.
Asimismo, apuntó que el código marca un cambio estructural porque establece un modelo único para todo el país. También porque promueve la conciliación y los métodos alternativos de solución de conflictos que en Oaxaca se han practicado en los pueblos y comunidades originarias.
Poe su parte, el presidente de la Comisión para la Implementación del código, magistrado Juan Carlos Diaz Carranza, explicó que este es el tercer ordenamiento jurídico más importante del país, después de la Constitución Política y de la Ley de Amparo. Su importancia, dijo, se basa en que más de 75 por ciento de las sentencias que se dictan al año son de las materias civil y familiar.
El programa fue inaugurado en el teatro Macedonio Alcalá, con la asistencia del gobernador del estado, Salomón Jara Cruz, quien destacó que el Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares “marca un antes y un después de la forma en que el Estado mexicano garantiza el acceso a la justicia para todas y todos”.
En la ceremonia de apertura estuvieron también la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado de Oaxaca, diputada Eva Diego; el comandante de la Octava Región Militar, Ernesto Zapata Pérez, y el rector de la BUO Benemérita Universidad de Oaxaca, David Zabdiel Martínez Pérez.

